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Lunes, 30 Julio 2012 15:47

¿Hay que apoyar o no la movilizacion de los policias contra los recortes?

Written by  Gabriel
Las protestas multitudinarias del 19 julio mostraron que cada vez son más grupos sociales los se unen a la lucha y exigen la dimisión de Rajoy. Somos millones dispuestos a salir a la calle a defender unas conquistas que nos están arrancando brutalmente.

 

 

En las marchas del 19 de julio hubo un hecho nuevo que ha generado un importante debate entre los activistas: la presencia destacada de policías y guardias civiles en las protestas.

¿Qué actitud tomar frente a este hecho? ¿Debemos apoyar su lucha o no? Para todo un sector de activistas la respuesta es clara: categóricamente no. Para ellos se trata de los mismos policías que cargan y detienen. Sostienen, además, que la policía, junto al ejército, son las fuerzas armadas de sustentación del orden capitalista.

Ciertamente, está fuera de discusión que ejército, policía y guardia civil son el principal pilar de defensa del Estado burgués y que están constituidos para defender los intereses del gran capital y sus representantes políticos. Pero siendo esto cierto, pensamos que la lucha de estos grupos de base de la policía es muy progresiva y que debe ser apoyada activamente por los activistas, demás sindicatos y la izquierda política.

Primero algunos hechos, como que 97 furgonetas antidisturbios amanecieran el 19 de julio en Madrid con las ruedas pinchadas, lo que, en palabras del SUP (Sindicato Unificado de Policía), sólo puede haber sido obra de personas “de dentro”. O el grupo de 546 agentes de la Policía Nacional que dio la espalda a las autoridades catalanas en apoyo a compañeros que protestaban contra los recortes. Estas dos acciones, sumadas a la participación de centenares de agentes en las protestas, expresa el cabreo generalizado de la base de estos cuerpos, a los que los recortes afectan profundamente. Un guardia civil al inicio de su carrera cobra alrededor de 1.300 euros.

Este principio de división en esta parte del aparato represivo profundiza la crisis política y debilita al gobierno. Esto tiene mucha importancia y por eso estas iniciativas deban ser apoyadas.
Y si entramos en el debate estratégico, el tema aún es más importante. Por la sencilla razón de que es imposible hacer una revolución socialista sin haber logrado dividir a las fuerzas armadas y conseguido el apoyo de una parte. Por eso, la política revolucionaria ha buscado históricamente dialogar y convencer al sector más explotado de la policía y del ejército de la necesidad de “cambiar de bando” y sumarse a la lucha revolucionaria. Así ocurrió el 19 de julio de 1936 cuando soldados y un sector de guardias civiles y guardias de asalto se sumaron a los trabajadores armados para aplastar la rebelión fascista y así fue también en la revolución de Octubre de 1917.

Dicho esto, queremos manifestar nuestra abierta discrepancia con la posición de CCOO y UGT o de IU, para quienes un policía es un “trabajador como otro cualquiera”. Primero, porque se trata de grupos mejor pagados que la mayoría de trabajadores, en particular los mandos. Segundo, y más importante, porque son cuerpos fuertemente ideologizados, concebidos y entrenados para reprimir. Y tercero, porque, representan la fuerza armada del Estado, frente a la que defendemos su total democratización y su posterior sustitución por el pueblo en armas. La opinión de la burocracia sindical, por el contrario, expresa una política de conciliación de clases y de defensa de los aparatos represivos del Estado.